Entradas

Mostrando entradas de julio, 2010

Luces

Hoy tuve ganas de sacarme los ojos...
porque dices que son como ópalos iridiscentes
pero al verme en el espejo su brillo parece ocultarse.

Ahora tengo ganas de quitarte los tuyos:
guardarme uno en el bolsillo y otro en el buró junto a mi cama.
Porque en noches como ésta en que apagamos las luces
y abrimos del todo las cortinas
por un momento tus pupilas intercambian su lugar con la Luna...
Ésta en el cielo se vuelve un hoyo negro que se dilata.
El centro de tus ojos irradia luz azulada...
luz que sutilmente se eclipsa bajo la sombra de mis labios.

Ahora, tras varios días y aún más noches
quisiera devolverte tus ojos sin párpado
porque su brillo incesante es tan intenso,
exceptuando las noches de luna nueva,
que ya no me deja dormir.

Principio de "Sobre héroes y tumbas" en voz de Ernesto Sabato

En verdad, exhorto al errático lector de estas runas a que se deje llevar por la voz del maestro argentino Ernesto Sabato que narra el principio de su segunda novela (publicada) Sobre héroes y tumbas, publicada en 1961. ¡Gozad!


Una cita de Bernd Fahmel Beyer

Hojeando en mis revistas de Arqueología mexicana me encontré con éste párrafo introductorio de Bernd Fahmel Beyer con el que comenzaba su artículo sobre pintura mural zapoteca. Éste fragmento describe el momento del descubrimiento de una tumba. Disfruten:
"La penumbra envuelve el recinto desde donde atisbamos la morada de quien en vida fuera una figura principal. Los muros que nos circundan detienen el bullicio que acompaña a los transeúntes de la ciudad. Nadie con quien hablar, nadie que nos explique qué pasó en este lugar. De pronto, una luz ilumina el rostro de un personaje que aguarda en la oscuridad. Hace más de un milenio, él y sus acompañantes presenciaron el funeral desde las frías paredes en que fueron pintados. Ahora son ellos los únicos testigos de los festejos que irrumpieron el silencio del más allá" *Bernd Fahmel Beyer. Doctor en arquitectura por la UNAM, Investigador del Instituto de Investigaciones Antropológicas-UNAM.

Cuestión

Me preguntas por qué tiendo a ser un verdadero maldito...Sencillo: Jesús fue víctima de inmolación para Dios...Yo lo quiero ser para el Karma.

Incompleto

Era como tener el sol entre los dedos, los movimientos lánguidos se alargaban en mi y mis horas se escurrían viscosas desde los poros de la pared. Como percusiones intermitentes me llegaban sus palabras blandas, suaves, jugosas. Mientras, me debatía mortalmente acerca de las ventajas de cambiar por una condición fungosa cuando me di cuenta que su diálogo no era para conmigo, sino para alguien que debía estar frente a la ventana tras de mí. Seguí jugando con la pequeña luz en mi mano, mientras la ví acercarse a mi lado con la mirada perdida, como escudriñando más dentro de ella que fuera. Su voz me llegaba como una ráfaga de ruidos irrisorios que parecían no tener respuesta en aquella otra presencia que adivinaba en la habitación. Intenté girar para quedar boca arriba, pero pronto comprendí que tal acción excedía mis fuerzas por mucho. Tenía la sensación de estar incrustado en esa cama que se sentía como de piedra, igualmente fría y filosa. Abandoné los intentos y me dediqué a jugar con la…

Un despertar

Finalmente, tras 27 años de coma, Carlos Cortés despertó esta mañana para descubrirse en una época totalmente diferente a la que él había conocido y vivido. Tras bañar con flashes al pobre hombre, ahora de 51años de edad, los reporteros que abarrotaban su pequeño cuarto de hospital se retiraron amanazando con volver, cada uno, por su entrevista exclusiva. Cuando no se encontraba en rehabilitación física, debido al atrofiamiento de los músculos y ligamentos de Carlos tras casi tres décadas de desuso, se le ponía al tanto de los cambios y acontecimientos más importantes que habían ocurrido desde que había quedado confinado a una cama y a cubrirse de polvo como artefacto arrrumbado en un clóset. No mucho después de su despertar, fue finalmente dado de alta entre vítores y más flashes de los reporteros que parecían haber vuelto para cumplir sus promesas. Sin embargo, al poco tiempo de acosarlo se dieron por satisfechos y le dejaron salir del edificio por primera vez desde hacia casi treinta …