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Mostrando entradas de enero, 2014

Primero debiste

Debiste...
Debiste haber caído sobre mí
como las notas de un piano que imitan a la lluvia
cayendo de una en una.
Debiste
haber invocado mi nombre con tus labios cerrados
con tu mano en el pecho
mientras las horas perecían lánguidas.
Debiste
dar el salto de fe que llevaba hasta mi cama
Debiste haberte deslizado como río entre mis rocas,
entre mis raíces ahogadas, entre las ramas de mis dedos.
Debiste haber mancillado el altar con mi sangre y la tuya,
corrompido el espíritu de todas las falsas alegrías
y matarlas de tristeza por no ser iguales a la tuya, a la mía.
Debiste abrir ese frasco vacío, meterte dentro y lanzarte al mar
buscando los brazos del oleaje con que te recibo nunca,
con que te espero siempre.
Y debiste saber que las manos que se sueltan sin esperar ser atrapadas siempre son las que más fuerte se aferran al encontrar quien las consuele.
Debiste y debiste...
Ahora no sabemos lo bonito que hubiera sido aquello

Última - Bitácora de viajero a través del espacio y por ende del tiempo

Hasta el momento éste, 2013, fue el mejor año de todos.
Con este texto despido, casi con lágrimas en mis ojos (lágrimas de gratitud y alegría) al benemérito 2013. A éste bondadoso sujeto no me queda más que decirle el más sentido y sincero GRACIAS.
Sé que tiene tiempo que no discurro por estos antros del ciberespacio, pero la verdad mi mente y mi cuerpo han estado de lo más atareados, en más de una forma. Pero vale la pena hacer hoy, a unas horas de terminar el mejor año (hasta ahora) que he tenido, un recuento muy a la manera de este pérfido juglar que gusta de compartir con vosotros sus inépicas canciones.
En este 2013 principalmente CONOCÍ.
Conocí muchísimas personas, de todos colores, sabores, pensamientos, procedencias, todos los números del eneagrama, parlantes de numerosos lenguajes incluyendo el español, el albur y el misticismo.
Este año conocieron mi gusto y mi olfato sustancias saboríficas de naturaleza verdaderamente divina, sacra, generadora de transverberaciones.
Conocí …