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Mostrando entradas de diciembre, 2010
"Nada puede durar para siempre, ni siquiera la muerte"  Saramago
Jaque. 
Ni para dónde hacerse. A un lado las llamas, del otro el abismo.
La presión aumenta en la base de mi columna. Estertores sordos entre tierra y espinas. Y nadie cerca para escuchar los crujidos.
Pero simple y puramente jaque.
El mate no llega ni por babor ni por estribor ¡Un rayo que me caiga del cielo!
El camino había sido tranquilo, no sin su ocasional sobresalto. Pero de repente tras saltar los arbustos, encontrarse con el vacío, ¡por favor! El error es muy propio...por hacer caer prematura la noche para descansar los ojos que a cada minuto se me desarman y se me caen hasta las manos.
La compañía desapareció tras el ataque de la densa niebla. Solo espero se encuentren bien. La culpa ha sido mía por traerlos por el sendero equivocado en pos de llegar más pronto, por hacer caer esta falsa noche en mitad del día.
Sí, todavía recuerdo que el sol estaba aún fuerte en el cielo cuando éste oscureció. Lo que no recuer…

A la orilla

El Diablo, en la esquina fumando un cigarro. Sus rasgos finos exaltados por una luz cenital y dura, casi teatral. El maldito parece ignorarme mientras paso frente a él con mirada retadora...Sí, me he pasado de copas; pero hasta el punto de la valentía insulsa, ¡no de la alucinación infundada! Conforme doblo la esquina que resguarda, observo en la penumbra casi absoluta las estelas del humo que ha exhalado desde su Caída, seguramente...volutas que se arremolinan asemejando calaveras de huecos burlones (decir 'ojos' sería muy torpe, incluso para mi nivel de borrachera) que flanquean la calle por la que camino, cada vez acercándome más al suelo...eso deben estar esperando. Primero un sobresalto y luego una sensación de estúpida culpabilidad, cuando me doy cuenta que lo que primero me pareció una multitud de risotadas no fue más que el romper de una ola, poco más allá de la acera opuesta. Después del sobresalto me reconforta el sonido y me acerco hasta una banca desvencijada que mir…