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Mostrando entradas de septiembre, 2013

Aaaaaggggg

Un ansia noctámbula.
El corredor interminable del tiempo, de los días, de los minutos eternos que se derriten con lentitud mesozoica al ritmo de un chasquiido en mi cuello.
La desesperación encarnada en mi espalda. La espera gustosa en la tuya. La sed irrefrenable de dos soles que buscan consumirse en un estallido.
Generar vacío
Generar nada
Abre desde tu cubículo el cerrojo del mío.
Aviéntame con tu sombra hacia las aspas blancas del molino.
M a c h á c a m e
m u y    d e s p a c i o
c o n     t u s    d e d o s.
Despertó en la cueva el ser impetuoso. Le diste paso libre al monstruo de las tormentas. Abriste en la boca de la noche una abertura para que nos dejáramos tragar. Nos degluten en un silencio tal, nos saborean las fauces del espacio de tal forma que entendemos que el lugar que nos corresponde no es entre los hombres.
Las formas humanas no alcanzan.
La arquitectura no euclidiana de tu cuerpo. Las sinuosidades de tu rostro, parábolas indescriptibles en dimensiones que no entie…

Soledad en masa

Vamos.
Sé como el cáncer: mátame muy lento.  Desde mi interior.
Pon a mis células en mi contra.
Yo solo quiero dejar mi exoesqueleto tirado entre las sábanas de tu cama.
Anda por el griterío de los sordos aferrados a su sordera.
Nada como los besos del cacao que tus pechos me regalan por la madrugada.  Mejor manera de morir mil veces no se me ocurre.
Volvámonos dioses eternos.  Entrelazados como hebras de la Vía Láctea.  Iracunda pasión de dedos de alacrán y ascuas de mil pequeños incendios en potencia.
El sabor del agua de lluvia será siempre mejor si toma tus muslos como bajantes.

El huracán y las lejanías

Ha pasado un buen tiempo. Y han pasado aún más cosas.
Han muerto tiempos, edades, versiones en borrador de mi persona.
Me es difícil describir las revoluciones y convulsiones de los últimos meses.  Ejemplo de ello es que ahora vivo en otro lado. Mi paranoia de acero me impide dar mi localización en la red. Sin embargo, solo es muestra de que hoy jugamos otro juego. Todos.
En mi exilio en el país de las nubes me toca encontrarme contra mí mismo.  Me toca cortar mi propio cuello ...bueno, el del sujeto idéntico que se ríe de mi en el espejo (ni siquiera tengo espejo) .
Visiones de la Vía Láctea me arropan de noche y sé bien que por agudas que sean las nuevas espinas las sabré mantener alejadas de mis órganos vitales.
Sea lo que sea que venga, lo convertiremos en alimento del ganado. Hoy mi ermitismo es una respuesta que no quería pero tal vez necesitaba.
Y no sabiendo qué viene, no temo. Porque por lo pronto, en estos páramos de sol y lluvia...no estoy solo.
:)