El huracán y las lejanías

Ha pasado un buen tiempo. Y han pasado aún más cosas.
Han muerto tiempos, edades, versiones en borrador de mi persona.
Me es difícil describir las revoluciones y convulsiones de los últimos meses.  Ejemplo de ello es que ahora vivo en otro lado. Mi paranoia de acero me impide dar mi localización en la red. Sin embargo, solo es muestra de que hoy jugamos otro juego. Todos.
En mi exilio en el país de las nubes me toca encontrarme contra mí mismo.  Me toca cortar mi propio cuello ...bueno, el del sujeto idéntico que se ríe de mi en el espejo (ni siquiera tengo espejo) .
Visiones de la Vía Láctea me arropan de noche y sé bien que por agudas que sean las nuevas espinas las sabré mantener alejadas de mis órganos vitales.
Sea lo que sea que venga, lo convertiremos en alimento del ganado. Hoy mi ermitismo es una respuesta que no quería pero tal vez necesitaba.
Y no sabiendo qué viene, no temo. Porque por lo pronto, en estos páramos de sol y lluvia...no estoy solo.
:)

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