lunes, 21 de julio de 2014

Completud

No somos nada
Cada uno individualmente no es nada
¡Qué curioso que aún así,
siendo nada
seamos todo el uno para el otro!

jueves, 17 de julio de 2014

Dicen que tras la franja...

Caminos torcidos que llevan hacia las aguas del regreso
Desespera
El silencio de las noches por venir calla ante el grito de sus hijos
Ante el llanto de sus mujeres muertas
Cambio
Cambio y angustia
Resuenan en el pasillo gélido del tiempo
Metralla
Perforando los tímpanos y sangrándose en las lágrimas ajenas
Y en las ansias ajenas
Las sombras que danzaban entre tus dedos
Cantan canciones de muertos futuros
Canciones de hojas al viento que ríen entre ruinas de hombres y años
Caen
Al final de su travesía los viejos artilugios
Y protestan los huesos como carcajadas de dolor
Y el beso que dejó la Muerte en las frentes de los niños
Floreció como granada roja y brillante, derramando sus semillas por la alfombra
De entre la luz el viento viejo se alzó
El cansancio desapareció y las rocas volvieron a sus pieles verdes
El camino azotó a los vientos con el calor de su espalda
Y explotó en el cielo la esencia de los seres

miércoles, 2 de julio de 2014

Tragedia subcutánea

Checar mi pulso
Contar las arcadas de dolor y éxtasis
Exceso del mismo
Exceso de mí mismo
Simplemente a veces la vida me colma el plato de mierda y no atino a donde tirar las beneméritas piedras

El preludio del desquicio es la furia irrefrenable
La furia es irrefrenable cuando: a) no hay culpable o a quien empalar por los platos rotos o b) cuando el candidato a brocheta es uno mismo y lo reconoce.

Yo vi un lazo salir de tu muñeca
Guiaba a las criaturas serviles a tu regazo donde compartían sus estupefacientes secretos, sus dosis de nimiedad colérica.

Y yo estaba ahí, porque no estaba allá donde debería, si no aquí donde quería.
Y el barco se me hundió cuando apenas zarpaba. Náufrago de la ira a escasos metros del suelo pero atrapado en una corriente submarina.

domingo, 8 de junio de 2014

La teoría erocéntrica

Yo guío su sed
La guío como si trazara un río
con mis dedos sobre su espalda
Como si cavara melodías de erosión en la roca del cuerpo que se levanta palpitante sobre mí.
Sus sombras me cubren como el domo de la noche cubre la tierra, allá afuera del universo erocéntrico que es nuestra habitación
Sus pechos son pléyades que orientan mi navío a través de mares mitológicos.
Y caigo en cuenta de la cosmogonía primordial que montamos en el teatro de las sábanas:
El dragón mutilado que conforma el mundo que es nuestra cama
La cabeza vacía de algún dios dándonos la luz tenue que envuelve nuestras propias muerte y resurrección a manos del otro, a muslos del otro...la muerte a besos del otro.
Hidras de cabezas de colmillos ávidos
Descender a los infiernos tan sólo en su busca
Por recobrar del ego de lo divino la preciosa mortalidad en el fuego del orgasmo mutuo
Sepultarnos en nuestros cuerpos para volver al mundo a los tres o cuatro días

Vuelvo a la noche de sus pechos que cuelgan como candelabros infinitos en el cielo de los primeros días
Entre sus piernas detengo el tiempo
Entre sus labios detengo el sonido,
aislo el vacío, reviento las leyes de
hombres y dioses
Y en un deslizar como de serpiente se va desvaneciendo la luz, van cayendo los frutos de la sabiduría, se va consumiendo entre chispas la zarza inmortal
Y al final de las cenizas del cigarro en mis labios y el suspiro suspendido  en los de ella reconozco la re-creación y des-creación de los universos, de las vidas de los hombres que no duran más que un orgasmo unísono en la madrugada

viernes, 16 de mayo de 2014

La danza de la lluvia

Saltos
de comadreja blanca
volteretas enfermas hacia atrás
arqueas la espalda
como cuando el vómito
en muchas formas esto es igual
pero placentero.

Equinoccio de luces desfallecientes
el occidente parece comenzar a hundirse entre brumas
entre olas verdes
entre arena sangrante

De la vera orilla de los nuevos mares
te alzas
como la espuma de la polución
como humareda de incienso
La canela chamuscada me eriza la piel
su aroma filoso me llena de llagas
de cortes
me hace jirones que vuelan cuando bailo junto a la música

Porque mi corazón es una máquina de tambores
es una orquesta percutora
de metales
de vientos vivos
de cuerdas pulsadas por dedos invisibles
por chasquidos de roedor en celo

Y la danza última
la que se hace bajo la lluvia entre nuestra gente
La conoces
La actuamos
la sentimos mientras se precipitan las gotas hasta sisear en las brasas
y mientras seguimos bailando
Los chorros tamborilean a dueto con las manos en los cueros tensos
los talones comienzan a arder
a sangrar
a deleitarse en su dolor nocturno
Y poco a poco las voces callan
y sólo se oye la arena
la tierra
las piedras que machacamos con pies desnudos
porque llevamos eones bailando
como gotitas
erosionando con pequeños besos
la superficie entera de la tierra.

lunes, 12 de mayo de 2014

From the byes

Va de nuevo el río a torcerse en escabrosos acantilados y recodos. Y uno ha de seguir el cauce por escandaloso que sea. Ha de seguir uno haciéndose el muerto mientras camina entre devotas señoras de negro.
Como un viento fresco refresca, también refresca el tornado mientras arranca tu casa desde el subsuelo. Así la vida mientras te acaricia suavemente el entrecejo, te clava un arpón entre las costillas. Es normal, claro, y no hay que estarla cuestionando. Es una dama calculadora y paranoica. Mejor darle por su lado...mejor dejar que nos ahogue en incertidumbres a que nos dispare una certeza en el paladar.
Así yo también me alegro y no. Retomo la bitácora porque retomo el camino. No es que lo haya dejado, sólo que mi camino se detuvo mientras yo repostaba: energía, amigos, cariño, holgazanería. Sí, bueno y malo hay que reponerlo sino el organismo trastabilla por el desequilibrio y puede caer en aguas cenagosas.
En fin, también el agua turbia de la noche me ha llevado río abajo y por eso ando acá con Bohren y el club deambulando por aceras perdidas de Chicago, de Nueva York, barriales defeños o andadores tapatíos (nada le piden los últimos a los primeros). Sólo es eso, tampoco me estoy muriendo, na'más me gusta sacar lo poquito para que no se convierta en lo mucho.
Y también estoy feliz, porque de nuevo vienen los retos, las laderas escarpadas, las pérdidas de visión, de juicio, del jugo interno, de que el encéfalo pierda el norte magnético, de hacer que los demás lo recobren aunque uno no sepa para dónde apuntar la escopeta.
Eso me gusta, y por eso vivo como vivo. Lo escogí para mí. Escogí esta vida, si bien no para ser permanente. Aunque he descubierto que rápidamente me está drenando las fuerzas, o son los momentos apacibles, quietos, en los brazos de ella, los que me hacen bajar de mi nube viajera y querer quedarme sentado un rato contemplando el atardecer en vez de ir corriendo, buscando atrapar un crepúsculo inacabable.
¡Salud y a poner pies en polvorosa!

miércoles, 7 de mayo de 2014

Haikús I

Noche trabada,
abre llagas de lluvia.
Ahóganos ya

Alternativa
es una parábola más,
secuestro del ser.

El diluvio cae
mientras las calles mueren
por su soledad.

Es primavera.
El viento confudido
trajo la lluvia.

Aún sin saberlo
porque sintió el deseo
por eso hoy cae.

Los rayos abren
como pétalos del mal
Ellos me traen paz.