Imposturas impostoras

Esas gentes,
carajo, que las hay,
¡y a montones!
¿Quién les hace llegar el aguinaldo y bajo qué concepto?
Según el número de gente sobajada,
¿será el tamaño de la tajada?
Tal vez sea proporcional a la cantidad de éter que le han extirpado a sus prójimos con sus ventosas diáfanas.

Los conoces y los conozco.
Los ves al centro de la foto
Y los ves en el extremo sur del mapa.
O, en el peor caso, compartes con ellos el refri, la casa, la cama.

Sus caras no son suyas
O no del todo. Me explico:
Estos seres medran en el mediodía brincando de hombro en hombro.
Te palmean, te preguntan, te platican...pero no te escuchan.
Les sirves, como yo y todos,
únicamente como espejo.
Se te imponen para que ladres
Asintiendo a sus aforismos como si fueran las Tablas de Moisés.

¡Ah! Pero ay de tí si dudas, o corriges o señalas o propones o carraspeas o te mueves de forma alguna que disguste a tu inquilino.

Porque se trata de bufones con máscara de cebra
De colibrí
De lince
De artista contemporáneo o entintador de imprenta
Son el benevolente señor de hacienda
O el condenado limosnero de bajopuente.
Dan cátedra los jueves en la universidad
Y los fines de semana empollan pavorreales frente a las fuentes de sangre del vulgo pavimentario

¡Sángrelos, amigo!
Que vienen ya repletos de los humores y piensos de los vecinos ahítos.
¡Exprímalos con fuerza que, sean lo que sean, vienen llenos de cosa buena y nutritiva!
¡Reviéntelos!
¡Queme sus imposturas impostoras!

Y acuérdese, mi buen, que las sanguijuelas siempre son útiles cuando están bajo el control de su administrador.

Comentarios

  1. Tremendo y lleno de poder. Me encantó la parte de "Y los fines de semana empollan pavorreales frente a las fuentes de sangre del vulgo pavimentario". Pero todo es estupendo y tremendo y poderoso.

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