Cantos para no cantar

I

Alteración neuromuscular en curso
Gotitas dulces de líquido espeso como miel
Abarrotan las arterias, las venas
se atascan en las sinapsis
engordando
convirtiendo en mórbida a la mente
Por encontrarse atascada de recuerdos y dejadeces del pasado
De nimiedades que hoy amenazan con arrancar el espinazo de un jalón
Que amenazan con volver a meterse en medio del abrazo carnal
y ocupar el casi nulo espacio de aire entre los cuerpos dormitabundos

II

De pronto acercas tus labios a los míos
arrancas con tus dientes los jirones de piel que decoran
mis labios descompuestos
A la vez besas con los tuyos
mis dientes resquebrajados y dolidos
mis dientes de desierto y mi boca de barranca
Tu saliva de manantial
Tu aliento, símil de la mirada de la Medusa
Mis ojos, los espejos en los que te matas cada vez que me miras de tan cerca

III

La carne es materia limítrofe
es la frontera del ser y el entorno
La mente es el vehículo del alma
la cual le funciona como combustible
como energía primordial
como aliento vital que le impulsa a seguir aunque no tenga caso, sentido, ni razón
La mente enclaustra en sí, en sus válvulas, en sus tejidos y mucosas
al alma, cuya voz propia es el instinto
Se absorben como esponja
Las esponjas son malas
Pésima analogía, pésima cualidad la de la absorción
pésima elección de configuraciones moleculares
pésima pésima esponja humilde, discapacitada
Mente esponjosa, alma absorbente
embebidas en la porquería del entorno
en la suciedad del mundo
de lo que el cuerpo se mete a sí mismo
por los diferentes conductos: boca, sexo, ojos, nariz...
Carne solubilizada en alma líquida
Líquidos encefálico como caldo de cultivo de pequeñas almas
de alter egos pugnando por hacerse con los controles del vehículo
por agotarse en sus desenfrenos el combustible
de apagar las luces, cerrar el changarro, irse a dormir y
no saber más de la existencia
Porque es muy agotadora, nefasta, rutinaria
verde
plana
gris
y volátil e insoluble
tan solvente
tan cancerígena
tan venenosa
tan viva.

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