La regla de las excepciones

Labios de noche azul
De ceniza roja, viva
Labios de intermitencia irremediable e infinita
Sonrisa torpe y bella,
alegría que se frunce ante la conciencia de saberse ilógica.

Y sobre todo las ganas estúpidas de meterme en ti...
En esa noche azul y brillante
En ese fuego rojo de aliento vivo
Las ganas de dejar que mi vida se apague y se encienda
al unísono de tus luces y caderazos

Iniciar el día con las pieles mezcladas
Terminarlo perdidos entre las sábanas
Y decían que nada era perfecto
Y aunque la mayor parte del tiempo tienen razón
Por un tiempo, tal vez corto pero eterno e inmutable
Desafiamos las leyes y a los dioses
Y vivimos una vida perfecta, de segundos,  quizá menos
Toda regla debe tener su excepción...y nosotros cumplimos con esta regla

Comentarios

Entradas populares de este blog

Prédica dominical de lunes por la tarde

La maldición de decidir

Labios de grana