Y la titulo "Sin título" porque soy bien transgresor del idioma

Ya los ciclos en los que vivo son cotidianos incendios y renacimientos italianos.
Y aunque me estoy acostumbrando a sacudirme cenizas nuevas cada tantos meses, no me llego a acostumbrar del todo a cada ciclo. Creo que llevar al extremo el "renovarse o morir" también mata un poco de esas células con las que uno está hecho.
Eso sí, se renovó mi música, videoteca, barriga...mis tanques de ocio están en niveles demasiado altos. Y lo malo es que el resucitar cuesta energía. Energía que se cobra de mi fuerza de voluntad...Para no darle vueltas al mismo cadáver, la procrastinación está a la orden de cada hora y me temo que su ejército supera como 50 a 1 a mis posibilidades de dejar de vagabundear en cuerpo y mente y ponerle los últimos tres clavos al ataúd del Yo recién muerto.
Sin embargo, no me quejo del todo. Disfruto esta repentina lucha perdida contra el muro invisible de la pereza más absoluta. Luego viene siempre la conciencia a carcomerle a uno el interior de los parietales. Ni "huerzas" tuve de ponerme a epitafiar adecuadamente al anterior chiquillo muerto.

Sí, hoy primero sé que tengo que vomitar aquí un poco de esta concupiscencia con el demonio de la pereza antes de ponerme pseudopoético y grandilocuente.

Siempre es bueno saber que hay ahí algún piadoso zoquete que siempre está peor que uno...más atrasado, más pobre, más hundido, más estresado, etcétera. Yo reconozco que me regocijo en la desgracia ajena hasta cierto punto. Pero sé que esta conducta en realidad es un placebo para que mi mente deje de sentirse culpable por estar únicamente "rascándome las bolas", como decimos en el vulgo.
En fin, creo que este espacio está diseñado también para que uno tire su basura psico-emocional y pueda restaurarse un poquitín las entrañas retorcidas, o mínimo dejarlas límpidas y circulando.

Hablando de entrañas pienso colgar un poco las mías para que se limpien, escurran la porquería y el viento fresco les devuelva un poco de vigor perdido. Residuos de ello han de quedar aquí, mi tendedero personal de basura mental.

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