La comprensión depende no de la cantidad de conocimiento, sino de la cualiddad enfática del primero ante la situación del segundo. A mayor miseria en ésta menor esfuerzo se requerirá para conformar el trágico enlace y comprensión.

La locura es la trampa tendida por la vida para sacarnos del pasillo de hospital en que vivimos, sin ver a los lados. Sin husmear en las puertas de los vecinos. Sin asomarnos a las realidades adyacentes, ni por pura curiosidad.



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