Dos Minutos de Contemplación

No comprendo
el ataque frenético de las abejas
ni la falta de atención de tu parte.
No comprendo las acciones ásperas de mis vecinos
ni mucho menos la podredumbre de sus espíritus.
Ya ni intento seguir los cánticos
ya ni hablar de los gritos, los berridos, los minutos de Odio.
Ver caer al enemigo no ha sido el fin de las torturas.
Tan solo ha sido el medio para descubrir el funcionamiento de la maquinaria,
fría, inerte, aplastante.
Ahora se hace como el demonio del hombre manda.
Es tarde para buscar el lodo de nuevo...
Entrégate a los dedos muertos de tu dios,
a la imagen inanimada que has hecho de tí.
Desiste o fúndete como un granizo en los dedos de la interminable lista
de los nombres ya inexistentes.
Sucumbe a la muerte en vida, a la condición de cadáver andante que nos ha caracterizado siempre.
O vive:
Vive y corrompe...o conviértete en corrosión.

Comentarios

  1. Odio, podredumbre, escoria, todo, todo pueden llegar a representar las personas, todo aquello en lo que nos fundimos, todo aquello que nos representa.
    Tonto aquel que no aprende a vivir en su infierno.

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  2. Al fin, ya era hora de echar un vistazo.Me gustó, me dice: el desgaste del convivir

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