Éxtasis

Una sensación que abarca mi torso, que inunda mis pulmones, que asciende desde mis suprarrenales como una ráfaga cálida y vibrante hasta la punta de cada uno de mis dedos.
La atmósfera...ese sabor distinto que tiene el aire atrapado en los labios, aire amarillo, aire azul, aire lumínico, aire dulce, me enerva, me noquea como un beso colocado perfectamente al centro de mi nuca.
Y siento la plenitud del viento entre mis alas, siento cómo el tiempo se derrite y se evapora bajo el sol danzante de la costa. La brisa marina que intensifica mis sentidos, que los despierta...

Ojos cerrados que siguen el brillo que penetra por mis párpados yacentes...
Oídos hundidos en la canción interminable de las olas que rozan mis pies...
Nariz perdida en la multitud de perfumes frutales, el aroma del pasto húmedo matinal...
Lengua lánguida cubierta con las sábanas ligeras y frescas de los nuevos sabores descubiertos...
Piel expectante y ávida de la finísima brisa, del respiro salado del mar...

Éxtasis...esa es la palabra que buscaba...

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