La danza de la lluvia

Saltos
de comadreja blanca
volteretas enfermas hacia atrás
arqueas la espalda
como cuando el vómito
en muchas formas esto es igual
pero placentero.

Equinoccio de luces desfallecientes
el occidente parece comenzar a hundirse entre brumas
entre olas verdes
entre arena sangrante

De la vera orilla de los nuevos mares
te alzas
como la espuma de la polución
como humareda de incienso
La canela chamuscada me eriza la piel
su aroma filoso me llena de llagas
de cortes
me hace jirones que vuelan cuando bailo junto a la música

Porque mi corazón es una máquina de tambores
es una orquesta percutora
de metales
de vientos vivos
de cuerdas pulsadas por dedos invisibles
por chasquidos de roedor en celo

Y la danza última
la que se hace bajo la lluvia entre nuestra gente
La conoces
La actuamos
la sentimos mientras se precipitan las gotas hasta sisear en las brasas
y mientras seguimos bailando
Los chorros tamborilean a dueto con las manos en los cueros tensos
los talones comienzan a arder
a sangrar
a deleitarse en su dolor nocturno
Y poco a poco las voces callan
y sólo se oye la arena
la tierra
las piedras que machacamos con pies desnudos
porque llevamos eones bailando
como gotitas
erosionando con pequeños besos
la superficie entera de la tierra.

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