Autofrenda

Soy del tipo que propicia. Aunque a veces propicie lo que no quiero, o lo que otros buscan. Siendo éste mi mes, EL MES, creo necesario escribir algo. El otoño lo amerita sin duda.
¿Qué escribir? Ese es el verdadero problema...de problemas precisamente podría ser: de esos tengo muchos, de varios tipos. Caray, tengo hasta para compartírselos.
Supongo que al tiempo y el seso no me dan para ingeniar palabras rimbombantes ni cuentos elaborados (para lo cual no creo ser bueno): Now that is a fact! Definitivamente no tengo materia energética o de voluntad para ello. El mejor ejemplo es que ni siquiera comienzo las tareas que debería adelantar aunque sea un poco en pos de mi futura integridad...me estoy dejando engullir por mi propia HUEVONADA.
Necesito ponerme de pie de nuevo, pero nunca el cuerpo pesó tanto. Aunque más puntualmente tendría que decir que la cabeza me pesa. Desde aquel día del cisma en que la vacié casi por completo la he visto rellenarse poco a poco como papelera de computadora. Pronto, muy muy pronto tardaré tanto en arrancar que necesitaré una desfragmentación total, proceso lento, tortuoso, invasivo, en fin, como purificarse con fuego (metafóricamente, por supuesto).
Esperen pronto el retorcerse de este servidor servido en sal. Es momento de denunciar la mierda que flota en el aire. El cuello siento como en vez de desatorinllarse se oxida, se fusiona, se suelda para no moverse ya.

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