lunes, 4 de abril de 2011

Aleatorismo

Tuve ganas de vomitar...pero no encontré la música de fondo apropiada. Ahora el aleatorio no me ayudaba; tal vez fuera una señal. ¡Nah! Es señal si le doy el significado y la importancia. De momento sólo es un grano en el trasero.
Yo logré salir de la barranca, me recae.
Por fin decidí tratar con un nuevo elixir para despejarme la garganta y cantar sin que las flemas intenten asesinarme. Y debo admitir que hasta ahora va bien...hasta mis oidos parecen despejarse un poco del exceso de cera que les caracteriza.
Las decisiones en la vida, en realidad recorren un aspecto ciertamente pequeño de posibilidades. Lo único que cambia es el tamaño y magnitud de lo implicado y del resultado. Pero en esencia es lo mismo decidir prender un cerillo que ir tras esas carnes que no nos dejan dormir, o eliminar a alguien de algún lado por alguna razón.

Así decidí tomar las riendas de mi vida: quité el modo aleatorio y escogí por mí mismo lo que habría de ambientar mis sueños recién remasterizados.

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2 comentarios:

Anonymous Alin Munda ha dicho...

¿Qué escogiste? ¿Las carnes en los "de dos estrellas", verdad? jajaja

4 de abril de 2011, 0:50  
Anonymous Pico ha dicho...

Es sano escribir porque, mínimo, te obliga a escoger cada palabra y articularlas para formar una oración coherente; si a eso le añades un rastro de personalidad pues el texto adquiere una sigularidad propia en la que existe cierto reflejo de algo, de ti como escritor... pero, este, eh, vamos, algo de contenido, reportaje, novela, cuento corto o largo, artículos con pizca de investigación, échele más ganitas para saber sorprender, porque si no sólo escribes para ti y aunque quizá pueda ser entretenido pues a la tercera ya es repetitivo, y si añades el factor joven irreverenrente, puf, saturadísimo el mundo de ellos.

Por eso, anda, sorprende!!

4 de abril de 2011, 17:40  

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