Falla del circuito

Comer y mantenerse en forma. El ejercicio regular produce las endorfinas necesarias en el individuo para que se mantenga optimista incluso frente a las toneladas de rutina y el "estrés" a que se le somete a cada tanto.
Se controla al sujeto para que se mantenga alejado de vicios nocivos como el cigarro y la droga; no se le aleja del sexo, pero si se le ha erradicado el vicio mortal del amor.
Llega a casa y no por simple coincidencia enciende la televisión justo cuando va comenzando su programa favorito. Horas después, al sonar el comunicado en las calles de que ha llegado la hora de dormir, apaga el aparato justo a mitad del noticiero "imparcial" con que se entretiene su mente antes de dormir. Se detiene un poco en las noticias trágicas y sentimentales.
Por la mañana recorre sus habituales 3 kilómetros a medio trote, codo a codo con los vecinos de su cuadra. Platican entre sí mientras miran al frente. Está feliz hoy y eso le da energía para un pequeño sprint con el que deja la pista rumbo a su casa.
Regadera. Vestidor. Automóvil. Estacionamiento. Cubículo. Baño. Cubículo. Automóvil. Estadio.
El partido va fabuloso. El equipo local da la vuelta al marcador global en los últimos minutos y el estadio desborda euforia y cerveza. El camino de regreso, pese a la tortuosa lentitud, le parece corto mientras revive paso a paso el partido recién vivido.
Mientras espera que el semáforo cambie a verde se le viene a la mente una idea curiosa: Esto ya lo ha vivido antes; ¡miles de veces antes! Pero desecha el pensamiento con una sacudida y recién arranca al ver la luz verde es embestido brutalmente por un camión urbano.
A varios metros del impacto, tendido en el suelo recobra a medias el conocimiento. Una silueta muy alta y lejana lo ve sin prestarle mucha importancia.
Lo último que supo fue que quien lo miraba le decía a alguien más:
-Individuo defectuoso. Posible amenaza del sistema erradicada a las 00:38. Envíen equipo de limpieza.

Comentarios

  1. Perroncisimo!! Algo así como la premonición de la que hablábamos + ironía + una sospechosa ficción, mezcla interesante para tu elegante estilo (Y)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

La maldición de decidir

Prédica dominical de lunes por la tarde

Ser un hombre