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Mostrando entradas de 2010
"Nada puede durar para siempre, ni siquiera la muerte"  Saramago
Jaque. 
Ni para dónde hacerse. A un lado las llamas, del otro el abismo.
La presión aumenta en la base de mi columna. Estertores sordos entre tierra y espinas. Y nadie cerca para escuchar los crujidos.
Pero simple y puramente jaque.
El mate no llega ni por babor ni por estribor ¡Un rayo que me caiga del cielo!
El camino había sido tranquilo, no sin su ocasional sobresalto. Pero de repente tras saltar los arbustos, encontrarse con el vacío, ¡por favor! El error es muy propio...por hacer caer prematura la noche para descansar los ojos que a cada minuto se me desarman y se me caen hasta las manos.
La compañía desapareció tras el ataque de la densa niebla. Solo espero se encuentren bien. La culpa ha sido mía por traerlos por el sendero equivocado en pos de llegar más pronto, por hacer caer esta falsa noche en mitad del día.
Sí, todavía recuerdo que el sol estaba aún fuerte en el cielo cuando éste oscureció. Lo que no recuer…

A la orilla

El Diablo, en la esquina fumando un cigarro. Sus rasgos finos exaltados por una luz cenital y dura, casi teatral. El maldito parece ignorarme mientras paso frente a él con mirada retadora...Sí, me he pasado de copas; pero hasta el punto de la valentía insulsa, ¡no de la alucinación infundada! Conforme doblo la esquina que resguarda, observo en la penumbra casi absoluta las estelas del humo que ha exhalado desde su Caída, seguramente...volutas que se arremolinan asemejando calaveras de huecos burlones (decir 'ojos' sería muy torpe, incluso para mi nivel de borrachera) que flanquean la calle por la que camino, cada vez acercándome más al suelo...eso deben estar esperando. Primero un sobresalto y luego una sensación de estúpida culpabilidad, cuando me doy cuenta que lo que primero me pareció una multitud de risotadas no fue más que el romper de una ola, poco más allá de la acera opuesta. Después del sobresalto me reconforta el sonido y me acerco hasta una banca desvencijada que mir…

Breve estampa de lúcido caído y sus rituales propiciatorios I

Aunque ya se ha escrito bajo el peso de los mismos acordes, inagotables en realidad, me reservo a discreción todas las infinitas variantes que una canción puede llegar a generar, en especial ésta.
La vida en sí es una canción, distinta para cada quien y que se repite sin cesar hasta la muerte. Una canción que genera las más disímiles sensaciones, dependiendo del momento en que ésta vuelve a comenzar. Y hago énfasis: se trata de la misma composición, la que un día nos trae la luz, y al día siguiente nos roba un par de lágrimas sin que nos demos cuenta.
Hoy no tengo ganas de interpretarme ni mucho menos. Hoy tengo ganas de tirarme en el empedrado de alguna lejana ciudad. Hoy podría dejarme inundar por una lluvia helada que ralentizara los procesos en mi mente y refrescara mi espalda y mis hombros...siempre con el ritmo de una canción en el golpeteo de cada gota.
Sin embargo tal sinfonía nos es revelada en momentos contados, en que la intuición comienza a hablar espaciadamente, subiendo …

Una batalla a tres tiempos

Otra ráfaga de ataques aleatorios a las cosas que, para su mala suerte, encuentro en mi inmediato alcance. Otra vez tomar al pato para derribar a las escopetas que sobrevuelan bajo el techo de mi cuarto. Desde allá publico secretamente las tesis que me procurarían la excomunión de la humanidad (así, con minúscula)...sueño de ermitaño enraizado.
Y lo peor es que no puedo plasmar con exactitud lo que quiero ni lo que pienso, y menos en momentos como este en que prefiero no pensar para evitar que reaviven las heridas que me escocen la mente y el corazón. Además, no resulta tan sencillo estar en un cuero tan raído y curtido como el que me envuelve...y no es a manera de excusa o justificación: mas bien me compadezco a mi mismo (y no sin razón). Ya llevo suficientes puñados de tierra en la boca, tierra salada que comienza a sofocarme e inducirme un estado de catársis durante el cual en mis ojos se proyecta el tristísimo espectáculo de las colisiones humanas, especialmente las personales. Colisi…
Su pierna izquierda, ligeramente flexionada, se delinea deliciosamente contra el muro. Las líneas que forman su muslo fluyen ininterrumpidas como la estela de una gota de lluvia. Enfundada bajo la tela azul del pantalón ajustado, que permite a la mente ensoñar con el paraje subyacente, se adivina la superficie fría, irresistible de la piel blanca erizada por un estremecimiento profundo. La vista recorre lentamente la silueta completa demorándose en los detalles sugerentes de la cintura que se sabe es suave, estrecha, incitadora.  La espalda en actitud de desenfado se desenvuelve con gran sensualidad y sencillez ocultándose tímida tras los mechones de cabello que realzan la iridiscencia de la piel. El que la observa la dibuja de lejos con un dedo en el aire. Pero se detiene de golpe. Ella lo está mirando...casi sin parpadear.
Fuera de su mente, el que la observaba de pronto se encuentra inmerso entre las evoluciones y movimientos rítmicos de aquellas piernas, emergiendo y hundiéndose entre el…

All I can do is write about it

Y los dedos se me empezaron a desgastar con la implacable fricción del lápiz y la colisión de éste con el papel. Porque ya tuve suficiente guardándome este dragón irritado en mi boca. Y conforme desciendo entre las capas de mi inconsciente veo surgir en el papel etéreo cientos y miles de postulados inútiles que niegan categóricamente el valor, y más aún la necesidad de la existencia de una sociedad humana...como animales estábamos todos más felices. Tratados insostenibles y prohibidos que aseguran la incapacidad de superación del sapiens, que, al luchar contra la Naturaleza, lucha por extensión, contra su propia evolución, ¿o me equivoco? Pero bueno, la línea ha sido cruzada hace mucho...ahora lo malo es que muchos "hombres" son demasiado animales para el contrato previamente establecido y ahora general...si pudiéramos devenir en híbridos estériles que pasaran sin dejar huellas marchitas en la piedra antes fecunda...
...and be a simple, kind of man...
Y no es que arremeta contra…

"Un cigarro más" por Ozeloziua

Es placer enteramente mío el presentar (el placer de los lectores será ese mismo: leerlo) por vez primera en este sórdido recoveco, a alguien sumamente cercano a mí y que habrá de ser nombrada por los transeúntes locales como Ozeloziua (para la instrucción de nuestro célebre auditorio, este nombre proviene del náhuatl y significa, literalmente, "mujer jaguar"). Siendo ésta su primera incursión en los fangos de esta ciénega, les dejo con el pequeño cuento. ¡Degusten!
"Un cigarro más"
Él va en su coche manejando despreocupado, su boca saca el humo del cigarro matutino. Humo que se mezcla con la fría y nublada mañana. El rocío ya invadió el coche. Él no sabe lo que le depara el destino. Llegó el último alto antes de llegar al trabajo. El cigarro se ha terminado: lo avienta por la ventana y toma un sorbo de café. El “siga” se ha puesto ya. Toma la vuelta a la derecha como siempre, baja la velocidad para pasar el tope, llega a la esquina y mete reversa para estacionarse. Pe…

Dos Minutos de Contemplación

No comprendo el ataque frenético de las abejas ni la falta de atención de tu parte. No comprendo las acciones ásperas de mis vecinos ni mucho menos la podredumbre de sus espíritus. Ya ni intento seguir los cánticos ya ni hablar de los gritos, los berridos, los minutos de Odio. Ver caer al enemigo no ha sido el fin de las torturas. Tan solo ha sido el medio para descubrir el funcionamiento de la maquinaria, fría, inerte, aplastante. Ahora se hace como el demonio del hombre manda. Es tarde para buscar el lodo de nuevo... Entrégate a los dedos muertos de tu dios, a la imagen inanimada que has hecho de tí. Desiste o fúndete como un granizo en los dedos de la interminable lista de los nombres ya inexistentes. Sucumbe a la muerte en vida, a la condición de cadáver andante que nos ha caracterizado siempre. O vive: Vive y corrompe...o conviértete en corrosión.

¿Algo qué decir?

Hoy abrí una lata sin etiqueta que encontré tirada entre papeles y ropas sucias a la orilla de la cocina. Difinitivamente lo mío no es la limpieza. Ni el orden. Poco menos, la higiene. Otra vez por la noche perdí el control y desperté en el suelo del espacio mencionado sintiendo la espalda molida. Como si hubiera cargado un gran peso. Pronto percibí que tenía la sensación de que no debía abandonar la "seguridad" de la cocina. Sabía que tendría que salir tarde o temprano pero igual decidí posponerlo cuánto pudiera. Ingerí como rata mal alimentada los frijoles fríos del interior de la lata. Tenía las manos manchadas de púrpura; parecía pintura. Busqué algún líquido que pasar por mi garganta que quemaba. Finalmente descubrí un poco de leche a punto de alcanzar su día de expiración. La bebí, y mientras corría aún fresca por mi garganta rasposa me di cuenta de un dolor caliente en la parte posterior del brazo derecho: tenía un arañazo, un rasguño amplio e insistente. Luego me que…

Monosílabos cantantes

Hoy te ví ir con tu gris faz. Sí, no me das ya tu haz de luz. Y sin ver ya tu tez, te he de oír de más allá o tal vez en …

En algún paraje que no he visto

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La bicicleta empezó a estorbarme y la dejé a un costado. Sólo entonces me percaté de que el camino era una franja gruesa y alta de paja. El cuello de la camisa también comenzó a obstaculizarme la respiración. Para ahorrar movimientos me quité la camisa por completo. Le di un mejor uso como almohada. Tomé un puño de paja que se alejó pronto de mi mano llevado por el viento. No iba a permitirlo. Tomé otro puñado y me lo metí a la boca. Mientras masticaba complacido te apareciste. Te veías diferente. La luz de tu rostro seguramente titubeaba en su camino desde allá arriba hasta acá abajo. -¿Cuándo piensas bajar, eh? -No lo sé. Prefiero quedarme en donde el aire no me aplasta los pulmones. A mayor altura, menos disgustos. Pero finalmente te sentaste apoyando la espalda contra la gruesa lámina de paja del camino. Vimos la vida pasar...durante unos momentos, sin decir palabra y dejando que nuestro silencio hablara por nosotros. Tal silencio a veces entablaba conversación con el viento, pero éste desis…

Luces

Hoy tuve ganas de sacarme los ojos...
porque dices que son como ópalos iridiscentes
pero al verme en el espejo su brillo parece ocultarse.

Ahora tengo ganas de quitarte los tuyos:
guardarme uno en el bolsillo y otro en el buró junto a mi cama.
Porque en noches como ésta en que apagamos las luces
y abrimos del todo las cortinas
por un momento tus pupilas intercambian su lugar con la Luna...
Ésta en el cielo se vuelve un hoyo negro que se dilata.
El centro de tus ojos irradia luz azulada...
luz que sutilmente se eclipsa bajo la sombra de mis labios.

Ahora, tras varios días y aún más noches
quisiera devolverte tus ojos sin párpado
porque su brillo incesante es tan intenso,
exceptuando las noches de luna nueva,
que ya no me deja dormir.

Principio de "Sobre héroes y tumbas" en voz de Ernesto Sabato

En verdad, exhorto al errático lector de estas runas a que se deje llevar por la voz del maestro argentino Ernesto Sabato que narra el principio de su segunda novela (publicada) Sobre héroes y tumbas, publicada en 1961. ¡Gozad!


Una cita de Bernd Fahmel Beyer

Hojeando en mis revistas de Arqueología mexicana me encontré con éste párrafo introductorio de Bernd Fahmel Beyer con el que comenzaba su artículo sobre pintura mural zapoteca. Éste fragmento describe el momento del descubrimiento de una tumba. Disfruten:
"La penumbra envuelve el recinto desde donde atisbamos la morada de quien en vida fuera una figura principal. Los muros que nos circundan detienen el bullicio que acompaña a los transeúntes de la ciudad. Nadie con quien hablar, nadie que nos explique qué pasó en este lugar. De pronto, una luz ilumina el rostro de un personaje que aguarda en la oscuridad. Hace más de un milenio, él y sus acompañantes presenciaron el funeral desde las frías paredes en que fueron pintados. Ahora son ellos los únicos testigos de los festejos que irrumpieron el silencio del más allá" *Bernd Fahmel Beyer. Doctor en arquitectura por la UNAM, Investigador del Instituto de Investigaciones Antropológicas-UNAM.

Cuestión

Me preguntas por qué tiendo a ser un verdadero maldito...Sencillo: Jesús fue víctima de inmolación para Dios...Yo lo quiero ser para el Karma.

Incompleto

Era como tener el sol entre los dedos, los movimientos lánguidos se alargaban en mi y mis horas se escurrían viscosas desde los poros de la pared. Como percusiones intermitentes me llegaban sus palabras blandas, suaves, jugosas. Mientras, me debatía mortalmente acerca de las ventajas de cambiar por una condición fungosa cuando me di cuenta que su diálogo no era para conmigo, sino para alguien que debía estar frente a la ventana tras de mí. Seguí jugando con la pequeña luz en mi mano, mientras la ví acercarse a mi lado con la mirada perdida, como escudriñando más dentro de ella que fuera. Su voz me llegaba como una ráfaga de ruidos irrisorios que parecían no tener respuesta en aquella otra presencia que adivinaba en la habitación. Intenté girar para quedar boca arriba, pero pronto comprendí que tal acción excedía mis fuerzas por mucho. Tenía la sensación de estar incrustado en esa cama que se sentía como de piedra, igualmente fría y filosa. Abandoné los intentos y me dediqué a jugar con la…

Un despertar

Finalmente, tras 27 años de coma, Carlos Cortés despertó esta mañana para descubrirse en una época totalmente diferente a la que él había conocido y vivido. Tras bañar con flashes al pobre hombre, ahora de 51años de edad, los reporteros que abarrotaban su pequeño cuarto de hospital se retiraron amanazando con volver, cada uno, por su entrevista exclusiva. Cuando no se encontraba en rehabilitación física, debido al atrofiamiento de los músculos y ligamentos de Carlos tras casi tres décadas de desuso, se le ponía al tanto de los cambios y acontecimientos más importantes que habían ocurrido desde que había quedado confinado a una cama y a cubrirse de polvo como artefacto arrrumbado en un clóset. No mucho después de su despertar, fue finalmente dado de alta entre vítores y más flashes de los reporteros que parecían haber vuelto para cumplir sus promesas. Sin embargo, al poco tiempo de acosarlo se dieron por satisfechos y le dejaron salir del edificio por primera vez desde hacia casi treinta …

El viejo camino

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Estaba de pie mirando el atardecer que doraba el viejo camino que había recorrido sólo los dioses saben cuántas veces en sus incursiones diarias al mundo exterior, cuando vio salir de detrás de la esquina una silueta familiar. Lo observaba con los ojos entrecerrados mientras pensaba para para sí: ¡Qué valor para volver aquí! Entonces la silueta cobró la forma del recién despachado. Antes de que llegara a donde ella estaba contemplando el crepúsculo, ella se precipitó a la entrada de su casa y se quedó allí esperándolo con medio cuerpo fuera de su casa y la otra mitad tras la puerta. -Sé que dijiste que...-comenzó él con tono nervioso pero no pudo terminar pues ella lo interrumpió bruscamente. -Así que vuelves incluso sabiendo lo que te acabo de decir.- Dijo más afirmando que preguntando. -Sí, así es. -Te lo advertí.- Y dicho esto abrió totalmente la puerta dejando libre al enorme Doberman que se abalanzó sobre él. Luego se asomó a la reja, sonriendo mientras veía a su perro y a aquel cretino…

El Panteón de Belén

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A continuación una serie de fotografías del Panteón de Belén, ubicado en los linderos septentrionales del centro histórico de Guadalajara, y que data de la segunda mitad del siglo XIX. Espero con éstas imágenes dar a conocer éste histórico recinto funerario a aquellos que no lo conocen y para que quienes sí lo conocen puedan verlo con una mirada y punto de vista nuevos y diferentes. En el futuro y de ser posible, haré llegar a este espacio, la información general y algunas imágenes más para complementar la que el perdido lector de éste blog se haga. Sin más por el momento, espero les agraden:


Típica vista de los columbarios del panteón, en este caso el del lado norte.

Mausoleo de la familia Corcuera, en estilo neogótico. Al fondo el mausoleo de la familia Cuervo.
Vista inferior del mausoleo central, conocido como "El sarcófago" o "La antigua rotonda de los hombres ilustres".
Vista de la calzada norte. Al fondo se observa la antigua capilla del panteón. Detalle de la herr…

Composición

A continuación un viejo poema que encontré al atravesar las esferas perdidas de mi computadora. Con algo de edición moderna, claro está. Disfruten:
Se hunden mis raíces en un suelo ya árido y perdido. Se posan mis ojos en una sombra en otro tiempo imponente. Se tornan rojos los atardeceres como las ascuas que me atrapan en mi habitación ardiente y asfixiante. Se cruzan mis labios con los tuyos, se funden, se vuelven uno.
Al filo de la noche te descubro, me interrogas...me hundo. Las pieles se entretejen como las hebras de la capucha que me ciega y me hace resbalar de nuevo en el panorama serpenteante de tu silueta. Me encuentro en el paradigma de tu cuerpo, en las interrogantes y la pausa de tu piel. Pero es la misma incertidumbre de la noche en que te envuelves, alejándote, la que me hace correr ciego tras tu aroma y alcanzarte siguiendo la armonía de tu voz. El tímido grito de tu cuerpo, el aura que te mantiene vertida en mí...el susurro que me invita a seguirte.
Y tomo lo que es mío...esto…

Inmortalidad

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Un mal presentimiento por la mañana y aún así salgo para iniciar una rutina que resulta misteriosa cada día...una poco rutinaria vaya. No todo es nefasto solo por que se ve a través de la ventana por la que se ven a diario las tragedias ajenas y propias. No si uno así lo dispone.
Salirse del renglón y leer en desorden retribuye más emoción a quien se atreve que a aquel que rumia lo que le regurgitan sus predecesores...pura basura. Esta existencia, cuando menos, tiene muchos sentidos de lectura, incluso aunque nos limitemos a una interpretación lineal.
Como decía san Hendrix, uno puede pararse junto a la montaña y partirla con el filo de la mano. Tal alegoría luego, durante el día, prueba su veracidad: a las 3 p.m, a las 4:57 p.m. y a las 7:21 p.m. me salvo, si no de la muerte, sí de una aproximación poco saludable con ella. Uno debería de contar las veces que podría morir durante el día más a menudo...para variar y poner las cosas en examen un poco.
Sin embargo la gente en el camino sigu…

Ver más allá del portal

"Efficiunt Daemones, ut quae non sunt, sic tamen quasi sint, conspicienda hominibus exhibeant" Lactancio

Ver más allá del portal implica la preparación y el deseo de contemplar la devastación de las Esferas más elevadas y lejanas de este plano, es estar envuelto en los cambios de las luces impensables de los soles extintos hace eones en los rincones perdidos de la Nada infinita, creadora y destructora. Ver más allá del portal significa luchar contra las bestias invisibles de colmillos gigantes como árboles, perderse en los laberintos subterráneos llenos con los escombros de la propia conciencia derruida por los milenios y devorada por la fauna negra y ciega de las gargantas más profundas de una tierra desconocida alumbrada por 7 lunas. Ver más allá del portal exige desprenderse de la piel escamosa y muerta que nos cubre para luego proferir las risas desgarradoras propias de los locos incurables, que son aquellas otras criaturas que han tenido la desgracia de mirar las Otras Zonas…

La hora exacta

Daniel observaba el reloj de su casa. Detenido a las 6:37. Verlo así la agobiaba sobremanera. Nunca desde su infancia había visto que ese reloj se hubiera detenido. Nunca. Ahora llevaba días muerto y parecía haberse llevado la tranquilidad de la casa y de ella misma con él. Al salir temprano hacia el trabajo parecía mirarla desde la barra de la cocina donde yacía muerto, casi mirándola tristemente con su cara negra de ojos dorados. Igualmente la recibía frío e indiferente por las noches cuando Daniel regresaba del trabajo. -Bueno, ni siquiera ese reloj podía durar eternamente- se dijo una vez como si tratara de convencerse de ello. Hasta donde ella sabía el reloj había estado presente desde la niñez de su bisabuela, transmitido como un verdadero legado a guardar con cada generación. Tenía un aura antiquísima y solía verse soberbio colgado de la pared en la cocina donde vigilaba sus comidas y desayunos. Por alguna razón que seguramente su inconciente comprendía pero su conciente desconocía,…

Eufonía

Deja, me dices, deja que la cadencia vibrante, brillante, intensa penetre en tus oidos, que los inunde. ¡Grita, clama, golpea!
Así lo hago, después de todo, sucumbo a las percusiones y los acordes ebrios que tambalean en el humo del salón, que se retuercen en éxtasis sobre el suelo.
Cierro mis ojos y dejo que los sonidos del exterior me rebelen su ritmo, su escencia y hago que penetren por mis poros...pequeñas explosiones en los dedos.
Súbitamente el caos del ruido cotidiano se aparece ante mi como una visión luminosa y radiante, como un retablo armonioso de sonidos simétricos, de luces doradas que rompen dicha simetría celestial, enriqueciéndola con filos insospechados, con ángulos agudos.
Pon atención, me insistes, los motores que rugen afuera, el vidrio estallando lentamente, los truenos en el cielo, la sangre que se precipita en mis arterias...también en las tuyas, el crujir de algún corazón roto, algún dolor pasajero, alguna ansiedad encarnada...¡fúndelo todo!
Y, en medio de mi c…

Don

Inicialmente no quería escribir acerca de lo acontecido hoy. No le encontraba sentido. Y sin embargo heme aquí evitando caer en el letargo ante esta página en blanco, manchada de café y de gotas de saliva que han resbalado de mi boca cuando he estado a punto de cruzar al otro lado. Ha sido, como las veces anteriores, en un sueño mientras me estrellaba repetidamente contra una de las ventanas del camión:
El tiempo se detenía al momento en que abría mis ojos. La luz se había vuelto azul, fría. Los corazones de los tripulantes del camión retumbaban extrañamente como un concierto de percusiones...cada latido un impacto en mi cabeza. Salí dando tumbos del camión y caminé hacia donde debía estar la acera. Mas no dí con ella. Me encontré en medio de un páramo desolado y ruinoso...restos de civilización devorados por la tierra, los arbustos y enredaderas. De las ruinas agudas de algún edificio veía el brillo vacilante como de un fuego y las sombras errantes que proyectaba hacia más allá de mi v…

Estampas Guadalajarensis

Imagen
Ahora, unas cuantas imágenes de la tan llamada "Perla de Occidente". En las sucesivas entregas no sólo se mostrará lo bonito, sino también lo feo, lo raro, lo inverosímil; pero sobre todo lo real de tan singular ciudad. ¡Salud!




Vista del transporte urbano tapatío

Domicilio particular en el Barrio de Analco, Guadalajara, Jalisco.

Escuela preparatoria No. 1, calle González Ortega, Centro Histórico, Guadalajara, Jalisco

Domicilio particular, Centro Histórico, Guadalajara, Jalisco

Casa en Avenida Vallarta, Guadalajara, Jalisco Fachada del Templo del Rosario conocido como "Templo del Padre Galván", calle Hospital, Guadalajara, Jalisco.
Templo de San Diego de Alcalá, Centro Histórico, Guadalajara, Jalisco
Templo del Carmen, Av. Juárez, Centro Histórico, Guadalajara, Jalisco

Las Benditas estupideces

En esta ocasión traigo a este benemérito y solitario espacio otro resultado de las varias horas "muertas" patrocinadas por las clases inútiles, sin sentido ni dirección, que parecen estarse difundiendo como práctica de moda de nuestro tiempo.
El siguiente texto es resultado de una propuesta que hice a mi amiga Elian durante una clase especialmente tediosa y lenta. La idea era entretenernos escribiendo renglones alternandos sobre un tema cualquiera. El objetivo: luchar contra un letargo titánico que ya se había adjudicado varias bajas entre miembros del grupo.
De tal evasión de deberes estudiantiles es que surge este texto cuyo tema, a disposición de la susodicha Elian fue simplemente: "Tirarle mierda a la Humanidad":

Soberbias muestras de ignorancia implacable en todo cuerpo retumban, sin mente, sin razón. Se reproducen y se dividen como amibas, como las mismas que mataron a aquel individuo por placer, las mismas que se unieron para derribar a su hermano, las misma…

Cadáver exquisito

A continuación, un poema resultado de un ejercicio de cadáver exquisito en el intento de clase de redacción (y no, no estudio Letras ni mucho menos) que nos fue adjudicada. Las frases en cursiva son aquellas 3 con las que debíamos armar el resto del texto. Es de mencionar, no sé bien porqué, que no entregué este ejercicio. Degusten:

Entre los matorrales incipientes
que crecen en la estepa de tu cama,
los animales jugarán sus labios,
hincarán sus garras en la carne.
Después, ya de noche, tras la caza del día
los escorpiones en mi espalda
me exhortan a levantarme.
Los arbustos en la escalera
murmuraron tras mis pasos
en el momento en que la iguana
aleteó en el pasillo frente a mí
,
para después posarse aguda en mi hombro.
La voz de las sombras me llevó al valle que es el jardín.
A mis pies la Luna se asoleaba en la alcantarilla sucia
y se bamboleaba silenciosa al ritmo de tus caderas
que se acercaban silenciosas tras de mí, acechando.
Y súbitamente el jardín vuelve a ser
la sabana salvaje…

In youályotl - La noche

In youályotl

In youalli tleko ixkichka in téomeh.
Titlahuanatihui. Titotihui.
In cóameh tlakuah toixtelolohtin
In téomeh kuikah auh inayah ixayakameh
In mikiztli ontekiti auh elelkiza.


La noche

La noche asciende hasta los dioses.
Nos vamos a emborrachar. Vamos a bailar.
Las serpientes se comen nuestros ojos.
Los dioses cantan y esconden sus caras.
La muerte trabaja arduo y se divierte.

Redactado en: 8/4/09 19:40

Peste

Música de satélites que caen deslizándose como hojas
reverbera en los muros arbóreos de este camino sinuoso.
No hay más huellas que seguir en la tierra húmeda
y el aroma de la hierba bañada de plata parece guiarme ahora.

¿Por qué habrías de volver a este pueblo gris y desdichado?
Eres el pretexto que buscaba para largarme de aquí.

Te veo danzar en la noche por entre las calles de tierra
ligera como brisa matinal. Justo como te vi hacerlo antes.
Te sigo hasta las casas de los que duermen y miro cómo los besas en la frente con ternura.
Justo como lo hiciste antes.
Y de la misma manera sembraste el campo con los despojos de los cuerpos descompuestos y manchados de negro. Los ojos desorbitados. Las narices que gotean sangre obscura.

Eres la ponzoña que carcome los corazones de los hombres...
Eres la sangre podrida de los malditos...
Eres la pus que brota de los poros y forma charcos donde los ahogas...
Eres un demonio invisible que propaga muerte con su aliento y desesperanza con su mirar…

Anuncio de Reincorporación Cerebral

¿Ha pensado seriamente en los beneficios que le brinda el traernos su cerebro para que reciba nuestro tratamiento de lujo?
¡Así es!
Háganos llegar su masa encefálica para que nosotros, con nuestros increíbles métodos, la dejemos suave, limpia y brillante.
Olvídese de esa desagradable "materia gris". Impresione a sus familiares y amigos con un cerebro pulido e inmaculado. ¡Deslumbrante!
Ponga su mente en las manos de los mejores en la rama de la Reincorporación Cerebral de nuestros días.
Borre todos esos feos recuerdos, vergüenzas, traumas y demás. ¡Sea el editor de sus propia memoria!
¿Es usted tímido con las mujeres? ¿Le aterra volar? ¿No es siquiera capaz de mirarse al espejo sin pegar un grito?
¡No busque más!
¡Nosotros podemos convertirlo en el hombre valiente, sin miedo alguno, que usted siempre quiso ser!
Además, si llega usted dentro de los primeros 15 minutos a nuestra Clínica de Reincorporación Cerebral se le incluirá en el paquete la programación cerebral que le perimtirá n…

Éxtasis

Una sensación que abarca mi torso, que inunda mis pulmones, que asciende desde mis suprarrenales como una ráfaga cálida y vibrante hasta la punta de cada uno de mis dedos. La atmósfera...ese sabor distinto que tiene el aire atrapado en los labios, aire amarillo, aire azul, aire lumínico, aire dulce, me enerva, me noquea como un beso colocado perfectamente al centro de mi nuca. Y siento la plenitud del viento entre mis alas, siento cómo el tiempo se derrite y se evapora bajo el sol danzante de la costa. La brisa marina que intensifica mis sentidos, que los despierta...
Ojos cerrados que siguen el brillo que penetra por mis párpados yacentes... Oídos hundidos en la canción interminable de las olas que rozan mis pies... Nariz perdida en la multitud de perfumes frutales, el aroma del pasto húmedo matinal... Lengua lánguida cubierta con las sábanas ligeras y frescas de los nuevos sabores descubiertos... Piel expectante y ávida de la finísima brisa, del respiro salado del mar...
Éxtasis...esa es la…